lunes, 17 de mayo de 2010

El quinto en discordia

El quinto en discordia es la mejor novela que he leído en mucho (pero mucho) tiempo. Una novela con letras grandes con todo lo que eso implica.

El ya fallecido Robertson Davies es desde ya, al menos para mí, y qué pena no haberlo descubierto antes, uno de los mejores narradores que ha dado el siglo XX.

Cada párrafo es una muestra de su tremenda cultura y su profundo dominio de la narración.

Es impresionante descubrir, al terminar de leer la novela, la complejidad de la trama tejida y la sencillez y amenidad con que está escrita, la vibrante emoción de un desenlace al que conduce la palpitante línea que separa y enlaza el destino y el azar que marcarán la vida del protagonista, en torno a la cual se establece el hilo conductor de una historia llena de personajes carismáticos y profundos.

Una desafortunada bola de nieve que golpea en la cabeza de la mujer del párroco del pueblo de Deptford, en Canadá, provocándole un parto prematuro, es el punto de partida de la historia que Dunstan Ramsay, el protagonista, relatará a lo largo de trescientas brillantes páginas, en las que él mismo se revelará como el quinto en discordia, es decir, como aquel personaje que, en teatro, sin ser el héroe o la heroína, pero tampoco el confidente o el villano, es igualmente importante y decisivo en el desenlace de la trama.

La culpa, el libre albedrío, la religión, la magia, el circo, la hagiografía, la casualidad, la causalidad, la venganza, la muerte... Todo hilvanado con una prosa deliciosa, envolvente, realista e inventiva a la vez y, repito, increíblemente sencilla en vista de todo el material que utiliza. Sólo un escritor de la talla de Davies tiene el talento para manejarlo y obtener una gran novela.

Pocas veces me deja una huella así la lectura de un libro. El quinto en discordia es la primera parte de la Trilogía Deptford, que se completa con Mantícora y Mundo prodigioso, y que estoy deseando leer.

Leedla, por favor.

domingo, 16 de mayo de 2010

Felicidades a... "otro más"

Vaya discriminación! Qué le costará decirme quién es, no?

Puto tuenti!

lunes, 10 de mayo de 2010

Schopenhauer

Los sabios de todos los tiempos han dicho siempre lo mismo y los necios, es decir, la inmensa mayoría de todos los tiempos, han hecho siempre lo mismo, a saber, exactamente lo contrario.

domingo, 9 de mayo de 2010

Tour de force

La vida da tantas vueltas que acaba mareando.

Todo se repite pero nada es igual.

¡Parad el mundo, que me bajo!

Aunque sólo sea un rato.

Un descanso...

Vaya, no hay atajos.

No hay paradas.

Hay que seguir girando.