Nota: "5"
El pasado jueves, como había prometido, y no con muchas ganas, fui con mi padre a ver la nueva entrega de Torrente. Mi madre, más lista que el hambre, escurrió el bulto con elegancia. Eso sí, nos pagó las entradas.
Tras un
preludio apoteósico y un divertido monólogo de Torrente ante la tumba de El Fary, se desarrolla una historia que olvidé tras salir del cine y de la que solo recuerdo algunos de los innumerables cameos que salpican toda la película. Los
gags se suceden uno detrás de otro, algunos con más gracia que los demás, pero tampoco es que yo simpatice demasiado con el humor que caracteriza a esta saga. Aún así tiene momentos realmente divertidos y algunos cameos sorprendentemente acertados. La palma se la lleva
El Langui en lo que para mí es el momento más brillante de la película.
Es impresionante la capacidad de convocatoria de Segura a la hora de conseguir apariciones que van desde personajes del mundo del cine, la música y el deporte a los consabidos
frikis de la fauna televisiva y del papel cuché y otros amiguetes del director. La mayoría de ellos son un lastre para el desarrollo de la trama aunque son uno de los grandes filones y alicientes con los que cuenta.
Como era de esperar
Torrente 4: Crisis Letal ha reventado las taquillas de este país. En su primer fin de semana
ha recaudado 8.407.621 € con un total de 1.090.127 espectadores. Ni más ni menos. Y subiendo. Casi la misma recaudación que la película más taquillera del 2010, la vapuleada
Tres metros sobre el cielo, y en solo un fin de semana. Solamente esos 8'4 millones de euros suponen el 10 % de toda la recaucación de las películas españolas del año pasado.
No ha conseguido el número de espectadores que alcanzó la tercera entrega en su primer fin de semana (1'38 millones) pero sí alrededor de un millón de euros más. Cosas del precio de las entradas y del 3D, que por cierto es innecesario. Eso sí, estamos hablando de más de un millón de espectadores, algo que ni
Avatar consiguió, y la coyuntura económica y cinematográfica está como está...
A este ritmo seguramente superará los algo más de 18 millones de euros que recaudó
Torrente 3. Y de paso
saneará las cuentas del cine español, que son de risa, y su deprimente cuota de pantalla.
Ni recomiendo esta película ni todo lo contrario. Por eso la pongo un 5, entre comillas. Todos sabemos de qué va y tiene tanto un público fiel que se lo pasará teta en el cine (vease mi padre) y otro que ni de coña pagará por verla (véase mi madre). Así que, allá vosotros...